Preparar una oposición requiere tiempo, disciplina y mucha constancia. Por eso, cuando una persona descubre que existen varias convocatorias con temarios similares, es normal que aparezca una pregunta: ¿se pueden preparar dos oposiciones a la vez?

La respuesta es sí, pero no siempre es una buena decisión. Todo dependerá del tipo de oposiciones, de cuánto coincidan sus temarios, del tiempo disponible y de la estrategia utilizada.

Presentarse a dos procesos selectivos puede aumentar las oportunidades de conseguir un empleo público, pero intentar abarcar demasiado también puede provocar que no se llegue suficientemente preparado a ninguno.

¿Es posible estudiar dos oposiciones al mismo tiempo?

Sí. No existe ningún impedimento general para preparar o presentarse a diferentes procesos selectivos.

De hecho, es relativamente habitual que algunos opositores se inscriban en varias convocatorias durante el mismo año.

La clave está en diferenciar entre presentarse a dos oposiciones y preparar desde cero dos oposiciones completamente distintas.

Si ambas comparten buena parte del temario, la estrategia puede resultar interesante. Si no tienen prácticamente ninguna relación, el esfuerzo necesario aumenta considerablemente.

Cuándo puede ser buena idea preparar dos oposiciones

Hay situaciones en las que preparar dos procesos selectivos simultáneamente puede tener sentido.

Cuando los temarios son parecidos

Este es probablemente el factor más importante.

Algunas oposiciones comparten bloques relacionados con la Constitución española, organización administrativa, procedimiento administrativo, igualdad, protección de datos o empleo público.

En estos casos, estudiar una materia puede servir para diferentes convocatorias.

Esto permite aprovechar mucho mejor cada hora de estudio.

Cuando pertenecen al mismo ámbito

También puede resultar interesante preparar procesos de una misma familia.

Por ejemplo, un aspirante interesado en puestos administrativos puede valorar convocatorias estatales, autonómicas y locales.

Aunque los programas no sean idénticos, es posible encontrar una base común considerable.

Cuando una oposición es prioritaria

Otra estrategia consiste en establecer una oposición principal y utilizar otras convocatorias como oportunidades adicionales.

Por ejemplo:

Oposición principal: 80 % del tiempo.

Oposición secundaria: 20 % del tiempo.

De esta manera no divides completamente tus esfuerzos.

Cuándo NO deberías estudiar dos oposiciones simultáneamente

También existen situaciones en las que hacerlo puede resultar contraproducente.

Cuando los temarios son completamente diferentes

Preparar simultáneamente una oposición administrativa y otra perteneciente a un ámbito totalmente distinto puede multiplicar enormemente la carga de trabajo.

En estos casos probablemente sea mejor concentrar los esfuerzos.

Cuando dispones de pocas horas

Si únicamente puedes estudiar una o dos horas al día, dividir ese tiempo entre diferentes programas puede ralentizar demasiado el aprendizaje.

Cuando acabas de empezar a opositar

Los primeros meses sirven para desarrollar hábitos, aprender técnicas de estudio y acostumbrarse al funcionamiento de los test.

Añadir un segundo proceso demasiado pronto puede complicar innecesariamente la preparación.

Qué oposiciones pueden tener contenidos compatibles

Una de las estrategias más interesantes consiste en buscar convocatorias relacionadas.

Por ejemplo, dentro del ámbito administrativo pueden existir contenidos comunes entre:

  • Auxiliar Administrativo del Estado.

  • Administrativo del Estado.

  • Auxiliares administrativos de comunidades autónomas.

  • Auxiliares administrativos de ayuntamientos.

  • Administrativos de universidades.

  • Procesos administrativos de diferentes organismos públicos.

Esto no significa que los programas sean iguales. Cada convocatoria establece sus propias materias y pruebas, por lo que siempre deben consultarse las bases correspondientes.

Sin embargo, haber estudiado legislación administrativa previamente puede proporcionar una ventaja importante.

La estrategia de la oposición principal y secundaria

Si decides preparar dos procesos, probablemente sea mejor no tratarlos como dos objetivos idénticos.

Selecciona uno como prioridad.

Por ejemplo:

Oposición principal

Debe recibir la mayor parte de tus horas.

Será aquella que tenga mejores condiciones para ti, más plazas, una convocatoria cercana o simplemente el puesto que realmente quieres conseguir.

Oposición secundaria

Puede servir como oportunidad adicional.

Debería requerir relativamente poco contenido adicional respecto a lo que ya estás estudiando.

Esta estrategia permite ampliar las posibilidades sin perder el foco.

Cómo calcular cuánto temario comparten

Antes de tomar una decisión, compara los programas oficiales.

Puedes crear una tabla con tres columnas:

Temas de la oposición A.

Temas de la oposición B.

Contenidos comunes.

Después calcula aproximadamente qué porcentaje del programa ya estarías preparando.

Si únicamente coincide una pequeña parte, probablemente no compense.

Sin embargo, si existe una coincidencia importante, presentarte a ambas puede tener mucho más sentido.

Cómo organizar una semana estudiando dos oposiciones

La organización es fundamental.

Imaginemos que puedes estudiar 20 horas semanales.

Una posible distribución sería:

14 horas para contenidos comunes.

4 horas para contenidos exclusivos de la oposición principal.

2 horas para contenidos específicos de la segunda oposición.

Así puedes aprovechar las materias compartidas sin duplicar innecesariamente el trabajo.

No estudies dos veces lo mismo

Este error es bastante frecuente.

Si una determinada ley aparece en los dos programas, crea unos apuntes principales y después añade las particularidades exigidas en cada convocatoria.

De esta forma tendrás una base común.

También puedes identificar los contenidos mediante etiquetas:

«Común».

«Oposición A».

«Oposición B».

Cuando llegue el momento de repasar será mucho más sencillo saber qué necesitas estudiar.

Utiliza los test para separar conocimientos

Los test son especialmente importantes cuando preparas varias convocatorias.

Aunque determinados temas coincidan, el enfoque de las preguntas puede variar considerablemente.

Por ello conviene mantener bancos de preguntas independientes.

Puedes realizar durante la semana test generales de legislación y reservar determinados días para preguntas específicas de cada oposición.

¿Aumentan realmente las posibilidades de conseguir plaza?

Presentarte a más convocatorias significa disponer de más oportunidades, pero eso no implica automáticamente tener mayores probabilidades de aprobar.

Si preparar una segunda oposición reduce mucho tu nivel en la primera, la estrategia puede acabar siendo contraproducente.

El objetivo no debería ser presentarse al mayor número posible de exámenes.

El objetivo debe ser llegar competitivo a cada examen.

Aprovecha los exámenes como entrenamiento

Incluso cuando una convocatoria no sea tu prioridad, presentarte puede proporcionar una experiencia muy valiosa.

Te permitirá comprobar:

  • Cómo reaccionas ante los nervios.

  • Cómo gestionas el tiempo.

  • Qué nivel tienen otros aspirantes.

  • Qué partes del temario necesitas reforzar.

  • Cómo funcionan las instrucciones del examen.

El primer examen oficial suele ser muy diferente a realizar un simulacro desde casa.

Cuidado con el calendario de convocatorias

Antes de preparar varias oposiciones debes comprobar las fechas previstas.

Puede ocurrir que los exámenes estén separados por varios meses, lo que permitiría cambiar la prioridad conforme se acerca cada prueba.

Pero también podrían celebrarse en fechas muy próximas.

Por eso es recomendable seguir regularmente la publicación de convocatorias y consultar siempre la información oficial.

¿Es mejor preparar una oposición o varias?

No existe una respuesta universal.

Para una persona que empieza desde cero y dispone de pocas horas, probablemente sea más eficiente concentrarse en una oposición.

En cambio, alguien que lleva tiempo estudiando legislación administrativa puede aprovechar sus conocimientos para presentarse a diferentes procesos compatibles.

La decisión debe basarse principalmente en tres factores:

Tiempo disponible.

Similitud del temario.

Prioridad profesional.

Errores habituales al preparar varias oposiciones

Uno de los principales peligros es querer aprovechar absolutamente todas las convocatorias que aparecen.

Esto puede provocar que el opositor cambie constantemente de objetivo.

Otros errores frecuentes son:

  • Comprar demasiados temarios.

  • Cambiar continuamente de academia.

  • Estudiar contenidos poco relevantes.

  • No establecer prioridades.

  • Abandonar una preparación cuando aparece una convocatoria nueva.

  • Acumular material sin llegar a estudiarlo.

  • No realizar suficientes simulacros.

Una convocatoria nueva no siempre significa una oportunidad mejor.

¿Qué hacer si aparecen muchas plazas en otra oposición?

Es una situación bastante habitual.

Llevas meses preparando un proceso y de repente aparece otra convocatoria con cientos o miles de plazas.

Antes de cambiar debes analizar cuánto trabajo realizado puedes aprovechar.

Pregúntate:

¿Cuánto temario tengo ya preparado?

¿Cuántos temas nuevos tendría que estudiar?

¿Cuánto falta para el examen?

¿Cuántas horas puedo dedicar semanalmente?

¿Realmente me interesa ese puesto?

El número de plazas es importante, pero no debería ser el único criterio.

Cómo saber si preparar dos oposiciones está funcionando

Después de unas semanas puedes evaluar tu progreso.

Observa especialmente los resultados de los test.

Si mantienes o mejoras tus puntuaciones en la oposición principal mientras avanzas en la secundaria, probablemente la estrategia sea sostenible.

En cambio, si empiezas a olvidar contenidos, acumulas temas pendientes o tus resultados empeoran, quizá estés intentando abarcar demasiado.

Reducir objetivos también puede ser una buena estrategia.

¿Compensa apuntarse a un examen aunque no estés preparado?

En determinadas circunstancias puede ser útil.

Realizar un examen oficial permite conocer el ambiente real de una oposición y ganar experiencia.

También puedes descubrir que tienes un nivel superior al que imaginabas.

Eso sí, debes valorar los gastos de tasas, desplazamientos y alojamiento que pueda implicar presentarte.

La importancia de consultar siempre las bases

Aunque dos oposiciones tengan nombres similares, sus requisitos pueden ser diferentes.

Antes de empezar cualquier preparación debes revisar:

  • Titulación requerida.

  • Edad mínima y otros requisitos.

  • Programa oficial.

  • Sistema selectivo.

  • Número y tipo de ejercicios.

  • Méritos, cuando exista fase de concurso.

  • Plazos de inscripción.

La convocatoria oficial debe ser siempre la referencia principal.

Conclusión: dos oposiciones sí, pero con una estrategia clara

Preparar dos oposiciones simultáneamente puede ser una estrategia interesante cuando existe una gran coincidencia entre sus temarios. Permite aprovechar conocimientos, presentarse a más convocatorias y aumentar las oportunidades disponibles.

Sin embargo, acumular oposiciones sin una estrategia puede provocar exactamente el efecto contrario.

Lo más recomendable es establecer una oposición principal y valorar otras convocatorias únicamente cuando el esfuerzo adicional sea asumible.

No se trata de estudiar más cosas, sino de aprovechar mejor todo lo que ya estás estudiando.

Si encuentras dos procesos compatibles, organizas correctamente el temario y mantienes buenos resultados en los simulacros, presentarte a varias convocatorias puede convertirse en una estrategia eficaz para acercarte a tu objetivo: conseguir una plaza en la Administración Pública.